
Aprendiendo a trabajar en el laboratorio
Aprendiendo a trabajar en el laboratorio
El alumnado de Dietética Online ha realizado una nueva sesión práctica de laboratorio centrada en el reconocimiento del material, la medición de volúmenes y el desarrollo de habilidades básicas para el trabajo experimental.
Durante la sesión, se repasó el material de laboratorio trabajado en la primera práctica, reforzando los conocimientos adquiridos sobre los diferentes instrumentos y su correcta utilización. A continuación, el alumnado practicó la medición de volúmenes de líquidos mediante tres instrumentos fundamentales en el laboratorio: la probeta, la pipeta y la micropipeta.
Conociendo los instrumentos de medición de volumen
Para trabajar en un laboratorio es fundamental conocer los instrumentos disponibles:

- La probeta: es un recipiente cilíndrico graduado que permite medir volúmenes de líquidos de manera sencilla. Se utiliza habitualmente cuando se necesita conocer una cantidad aproximada de líquido y resulta especialmente útil en procedimientos que no requieren una precisión muy elevada.

- La pipeta: es un instrumento diseñado para medir y transferir volúmenes determinados de líquido con mayor precisión que una probeta. Existen diferentes tipos, como las pipetas graduadas, que permiten medir distintos volúmenes, y las pipetas aforadas, diseñadas para medir un volumen específico. Su uso es habitual en la preparación de disoluciones y muestras.

- La micropipeta: es un instrumento de precisión que permite medir y transferir cantidades muy pequeñas de líquido, normalmente en microlitros (µL). Se utiliza con frecuencia en laboratorios de análisis clínicos, biología y microbiología, donde es necesario trabajar con volúmenes reducidos y controlar cuidadosamente las cantidades utilizadas. Para su funcionamiento, se emplean puntas desechables que ayudan a evitar la contaminación de las muestras.
A través de la práctica con estos instrumentos, el alumnado pudo familiarizarse con sus características, comprender sus diferencias y aprender la importancia de seleccionar el material adecuado para cada procedimiento.
Los cambios de unidades: una habilidad esencial
Además del manejo de los instrumentos, durante la sesión se trabajaron los cambios de unidades de volumen. Esta competencia es fundamental para interpretar correctamente los datos de una práctica, preparar disoluciones y realizar mediciones con precisión.
El alumnado repasó las equivalencias entre unidades habituales, como los litros (L), los mililitros (mL) y los microlitros (µL). Por ejemplo, un litro equivale a 1.000 mililitros, mientras que un mililitro equivale a 1.000 microlitros.
Comprender estas equivalencias permite realizar cálculos correctamente y evitar errores que podrían afectar a los resultados de un procedimiento experimental.
Fotografías gratuitas de Probeta, Pipeta y Micropipeta de Pexels: cottonbro studio, Thirdman y Winstead.

La importancia de la práctica
Las sesiones presenciales permiten combinar los conocimientos teóricos con la práctica. Estas habilidades son esenciales para afrontar futuras actividades relacionadas con la preparación de muestras y su posterior observación al microscopio.
Cada sesión de laboratorio representa una oportunidad para adquirir experiencia, desarrollar competencias técnicas y acercarse a las situaciones reales del ámbito profesional, preparando al alumnado para trabajar con mayor seguridad y confianza.
Ver video de la práctica aquí.